La diversificación es un concepto más amplio: se trata de una técnica que reduce el riesgo al asignar inversiones a varios instrumentos financieros, industrias u otras categorías.

Las ventajas de la diversificación

Los inversores que deciden apostar pequeñas cantidades en varias cartas en lugar de jugárselo todo a una misma disfrutan de varias ventajas:

·         Reparten el riesgo: La principal razón para diversificar es evitar el riesgo de apostar todo a una categoría determinada.

·         Aumentan sus oportunidades de inversión: Evitar perder dinero invirtiendo en un instrumento financiero no es la única razón por la que diversificar la cartera de inversión es una buena estrategia. También se ha de ver la diversificación como una oportunidad para entrar a formar parte de otras inversiones cuyas acciones pueden revalorizarse y que incluso pueden llegar al ansiado exit y proporcionar un satisfactorio retorno económico.

·         Afrontan mejor la dilución: La dilución es la pérdida de una parte del porcentaje accionarial de un determinado inversor cuando se incorporan nuevos socios al proyecto en una ampliación de capital. Eso sí, antes de que se cierre la ronda de financiación, los antiguos inversores pueden decantarse por asumir la dilución o por comprar las acciones proporcionales para que su trozo de pastel no se vea mermado.

La diversificación no es exclusivamente invertir en varias empresas seleccionadas al azar, sino que es necesario analizar con criterio y tener un portafolio bien estructurado por proyectos que se complementen entre sí para que este bien equilibrado y evitando siempre el riesgo de pérdida.